miércoles, 2 de junio de 2010

I want to be a disco man tonight


Si hablo de Sa Dingding (o Sa Ding Ding, tal y como está reflejado en las autoridades del catálogo de las Biblioteques Especialitzades de la Generalitat, del cual forma parte la Mediateca de Casa Asia), seguramente no situaréis a esta compositora/cantante china de origen mongol y han a partes iguales y, por lo tanto, os habréis perdido uno de los mejores conciertos de este año en Madrid.

Sa Dingding es pura fuerza en el escenario. Un volcán en erupción que, en lugar de ceniza que cubriría a los espectadores de forma copiosa (y que en palabras de Anaïs Nin (1) nos transformaría en aquellos paseantes sin vida de París rodeando a June Miller), escupe creatividad, fuerza, movimiento. Si el movimiento, precisamente, pudiera encarnarse sería en esta mujer.Tuve la suerte, el pasado mes de marzo, de asistir a la presentación de su nuevo álbum ("Harmony") para los medios de comunicación chinos en el Centro Casa Asia-Madrid (Carrera de San Jerónimo, 15) y quedé fascinado ante su amabilidad, educación, humildad y simpatía.

Sa Dingding (21-05-2010)

Estoy seguro que Sa Dingding podría ser una perfect librarian. Lo que daría por entrar a una biblioteca y ser atendido por una bibliotecaria que llevara su ropa.

En la foto, mis pies descansando antes del concierto en la mítica Joy Eslava (conodida también como Jolín Estaba). Para alguien de mi generación, un espacio de culto, ya que era allí donde se grababa el mítico programa musical Aplauso. Aunque hubiera querido ser un disco man aquella noche...

Sí, calcetines rojos, no es un efecto óptico

Siento la mala calidad de las imágenes, pero el móvil no da para más (me refiero al mío).

Bibliografía:
(1) Nin, Anaïs. Diario I: 1931-1934. Barcelona: Plaza y Janés, 1993

miércoles, 5 de mayo de 2010

Sobre erizos vivos y algunos animales disecados

Nunca hablo de aquellos libros que no me han gustado o a los que no dedicaría unos minutos de mi existencia. Tuve un vecino hace unos años, Mr A., que castigaba los libros malos colgándolos de una cuerda. Siempre me pareció una experiencia divertida, aunque comparable a la de tener un cadáver disecado en casa. Porque un libro colgado es como una perdiz disecada sobre la televisión.

Hace unos años, justo cuando compartía edificio con Mr. A., leí una crítica de “84, Charing Cross Road”, de Helene Hanff, título que leía en aquel momento. El autor o autora indicaba que este libro había creado una legión de ávidos lectores que se iban regalando unos a otros esta magnífica pequeña joya de la literatura del siglo XX (lo de pequeña lo añado yo, ya que el libro sobrepasa ligeramente el centenar de páginas). Bueno, yo por el momento lo he regalado una vez, empatando con tantos otros títulos.

Hoy he acabado un libro que me encantaría regalar a la gente que más aprecio (y que sé disfrutarían con su lectura), se trata de “La elegancia del erizo”, de Muriel Barbery (yo lo he leído en catalán, “L’elegància de l’eriçó”, con una estupenda traducción de Anna Torcal y Salvador Company). Pocas veces un texto me ha atrapado de esta manera, haciéndome llorar y reír, ilusionándome ante la llegada del momento de poder abrirlo y continuar con su lectura. Lástima que los dos últimos capítulos los he leído en un tren de cercanías mientras dos adolescentes compartían su música, algo insoportable, con el resto del vagón (¿para cuándo un arma de destrucción selectiva?).

Muchos y muchas seguramente tendréis en mente la película protagonizada por Jossiane Balasko y dirigida por Mona Achache. Os lo aseguro, si la película es entretenida, el libro la supera diez mil millones de veces.

Apuntes para el futuro: regalar “La elegancia del erizo” a Reader, que últimamente lee poco, grabarme algo chungo en el móvil para escucharlo a toda pastilla en el tren o el metro, e inventar un arma de destrucción selectiva.

Y ahora os dejo… he tardado meses en actualizar este blog y ahora… estoy agotadísimo… Vaya, me están saliendo púas…

Por cierto, ¿qué libro estáis leyendo en la actualidad?

miércoles, 26 de agosto de 2009

Reader's Secret

Hoy pensaba comenzar una sección titulada Perfect Users, dedicada a aquellos usuarios perfectos. Esas personas educadas, acompañadas de una estupenda sonrisa tatuada en sus labios, una palabra de ánimo preparada cuando descubren que te ha salido un herpes labial y es lunes, etc. Pero dado el notición que descubrí ayer por la tarde disfrutando del aire acondicionado de unos grandes almacenes del centro, me veo obligado a cambiar la temática.

¿Qué fue lo que mis ojos vieron? Seguro que estaréis en pleno proceso de suspense. Abrid bien los vuestros y leed mis palabras: READER es PADRE. Sí, le pillé con su tarjeta de los Corticoles (no confundir con los corticoides) acumulados y depositando un beso en la frente de su retoño, cuyo nombre, según fuentes fiables, es Liber (desconocemos si posee alguna relación con LIBER – Feria Internacional del Libro).

Mi Mini-Reader, ¡cuánto te quiero!

Lo que nos sorprendió aún más fue cuando Reader SE compró una fiambrera de princesas Disney para llevar la comida al trabajo.

Seré la envidia en la oficina este otoño

martes, 18 de agosto de 2009

Super User 2009 (Summer Edition)

Dioses, necesitaba un incentivo psicológico para venir a trabajar todas las mañanas y abrir la biblioteca a las 8.00 o’clock. Lo tenía complicado, bastante, pero al final tuve una brillante idea que mi compañera de mostrador (estos días estoy de cara al público, mostrando mis encantos y mi dentadura con una amplia y vibrante sonrisa, e incluso ofreciendo caramelos a los niños que se portan bien… si os soy sincero únicamente he dado uno, el resto me los he comido yo) no ha querido desarrollar conmigo (tú te lo pierdes y tú te aburrirás como Juliana cuando vivía en la antigua Casa de Fieras de El Retiro de Madrid en su mini jaula!!!).


My right hand writing this blog


La idea es un concurso (no os preocupéis, no es nada siniestro ni prohibido, que este blog es de acceso público) se llama Super Usuario 2009 - Edición de Estío (me encanta la palabra estío, la utilizaría al menos 10 veces a diario, lástima que sólo tenga este significado (1):

Estío: Estación del año que astronómicamente principia en el solsticio de verano y termina en el equinoccio de otoño

Aunque en el diccionario de Coll (2) podemos encontrar otro muy diferente:

Estío: Y el otro, sobrino

Si la palabra estío tuviera otros significados, podríamos decir o escribir, por ejemplo:

"J. se ha recuperado de su resfriado gracias al estío que le recomendó su médico"

"¿Has visto a M.? Tiene un estío estupendo, ¡qué suerte!"

"V. y H. se casaron la semana pasada. El estío fue impresionante"

Y etc., etc., etc., estío, etc.

El juego consiste en comentar aspectos del estilo (no del estío) con que los usuarios de la biblioteca llevan los libros.

Más información sobre los ganadores próximamente en este blog!!!

Disfrutad de las vacaciones y recordad visitar alguna biblioteca este mes de agosto, que los datos estadísticos de visitas son paupérrimos y nuestros puestos laborales peligran!!!!

Bibliografia consultada:

1. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española [en línea][ref. de 21 de agosto de 2009]. Disponible en web:
http://www.rae.es/

2. COLL, José Luis. El diccionario de Coll. Barcelona: Editorial Planeta, 1995

viernes, 14 de agosto de 2009

In search of Librarian

Hola, me llamo Tuco. Conocido también como Túquez, Tuco negro o Tuco the second. Infiero que con anterioridad hubo otro Tuco que era de un color diferente...


Nací en Galicia, pero actualmente vivo en Madrid. Mi madre es una Yorkshire y mi padre un Maltés. Con dos meses hice mi primer viaje en tren bajo la tutela de MRW. Con tres meses tuve un accidente de tráfico, por eso no me apasiona viajar (siempre me tienen que dar dos pastillas para no vomitar en el coche. Soy un campeón reteniéndolas unos cuantos minutos en la boca antes de escupirlas sin que se den cuenta).



Estoy buscando a Librarian. ¿Lo habéis visto? Estaba por aquí hace un momento fabricando una serpiente de calcetines blancos.


A mí los calcetines me vuelven loco. Un día os enseñaré mi colección de calcetines. Los tengo en mi cesto de dormir. Suelo descansar con uno entre los dientes, me tranquiliza.

¿Estará Librarian subido a este árbol?


Tal vez estará en éste.



¿O en este otro?



En la azotea tampoco se encuentra…




Nada, si os encontráis con él, decidle que actualice con más frecuencia este blog, que los lectores comienzan a aburrirse.

¡Guau!

martes, 4 de agosto de 2009

Serpiente de calcetines / Sock snake


Tarde de domingo de verano. No hay una playa o una piscina tranquila cerca de casa, los estrenos de la televisión no invitan a una siesta, y el calor en el exterior te retiene en el interior cerca del aire acondicionado o del ventilador. Es este el mejor momento para una buena lectura, os lo asegura un BIBLIOTECARIO.

En esta situación nos encontrábamos Reader y yo, Librarian, el domingo pasado. Tras detenernos en diferentes títulos de las estanterías, optamos por ‘No hay tiempo para aburrirse’ (más abajo tenéis la cita completa, aunque está totalmente descatalogado, tal vez lo podréis conseguir si rebuscáis en algún contenedor de papel para reciclar). Yo lo llamo, ‘Hay mucho tiempo para aburrirse’ y Reader, que es más astuto con eso de poner nombres a las cosas, lo denomina ‘Cuando no existían las consolas’.

Estuvimos ojeando el libro, un regalo de cuando cumplí creo que 8 años, buscando alguna actividad para la tarde, mientras nos contábamos alguna anécdota de nuestros pasados gloriosos:

Librarian: Sabes, Reader, hace dos años estuve en el sur de Francia por Navidad. Vive la France! ¡Qué placer pasear por aquellas tierras! La gente es tan educada. Naturalmente, a nivel estético, pese a su elegancia, aprecié un rasgo común con nuestro gremio bibliotecario: los calcetines blancos.
Reader: ¡Dioses!

Librarian: Lo que oyes, querido. Veamos, ¿¡cómo es posible que un ejecutivo pueda llevar calcetines blancos conjuntados con un traje azul marino y zapatos de color negro!?

Reader: Tal vez deberías escribir la primera entrada del blog que estás ideando sobre qué hacer con los calcetines blancos, cómo reciclarlos…

Justo en el momento que Reader acababa esta frase, llegamos a la página 14 del libro, donde se desarrolla la actividad ‘Serpiente de calcetines’.

Librarian: ¡Qué fantástica idea, Reader! Confeccionaremos una serpiente con todos los calcetines blancos que tenemos en casa.

Reader: Let’s go!


Materiales para la elaboración de una serpiente de calcetines blancos:

-Calcetines BLANCOS
-Hilo y aguja
-Cosas para rellenar (medias viejas, trozos de tela, más calcetines BLANCOS, etc.)

Realización:

1- Coged varios calcetines BLANCOS.

2-Cortadlos en trozos.

3-Cosedlos juntos.

4-Dejad un agujero junto a la cabeza.

5- Rellenad la serpiente con medias o pantys viejas o más calcetines BLANCOS.

Librarian: ¡Ya está!

Reader: Sí, pero menuda birria de serpiente. Parece más una lombriz.

Librarian: Es cierto, Reader. Sabes, de pequeño siempre quise tener una serpiente de calcetines y ahora que por fin lo he conseguido… es realmente ridícula.

Reader: ¿Qué podríamos hacer? No nos quedan más calcetines blancos, sólo teníamos dos pares.

Librarian: ¡Ya está! ¡Ya lo tengo! Animaremos a todos los bibliotecarios y bibliotecarias del mundo a que nos envíen sus calcetines blancos, los uniremos todos y abandonaremos la serpiente de calcetines blancos en la escalinata de la Biblioteca Nacional, como protesta ante el lamentable estado de muchas de nuestras bibliotecas.
Reader: Oh, yeah. Be bold, be cool, be helpful. Be a librarian!

Así que os animamos a realizar ese envío de calcetines, por favor, limpitos. Ningún bibliotecario ni bibliotecaria del mundo volverá a ser esclavo / esclava de los calcetines blancos.

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Bibliografía:

Harlow, Eve (1978). No hay tiempo para aburrirse: segunda parte. Sant Joan Despí: Creaciones Especializadas de Artes Gráficas